Quentin Tarantino, 2012
Un antiguo esclavo une sus fuerzas con un cazador de recompensas alemán que lo libera y ayuda a cazar a los criminales más buscados del Sur, todo ello con la esperanza de encontrar a su esposa perdida hace mucho tiempo.

Un antiguo esclavo une sus fuerzas con un cazador de recompensas alemán que lo libera y ayuda a cazar a los criminales más buscados del Sur, todo ello con la esperanza de encontrar a su esposa perdida hace mucho tiempo.

Andrew Neiman es un joven y ambicioso baterista de jazz. Marcado por el fracaso de la carrera literaria de su padre, está obsesionado con alcanzar la cima dentro del elitista conservatorio de música de la Costa Este en el que estudia.

Barbie vive aparentemente feliz en Barbieland hasta que empieza a experimentar pensamientos y problemas que no encajan con su mundo perfecto. Para descubrir qué está ocurriendo, viaja al mundo real junto a Ken, donde ambos se enfrentan a una realidad muy distinta. La película utiliza el universo de la muñeca como punto de partida para hablar de identidad, expectativas sociales, feminidad, masculinidad y contradicciones del mundo contemporáneo. Combina comedia, estética pop y sátira con un discurso bastante explícito; aunque algunas ideas se presentan de forma muy directa, destaca por convertir una franquicia comercial en una película con una identidad autoral bastante reconocible.

Basada en la vida del boxeador Jake LaMotta, retrata tanto su ascenso deportivo como su progresiva autodestrucción provocada por los celos, la violencia y su carácter obsesivo. Más que una película sobre boxeo, es un estudio psicológico de un hombre incapaz de controlar sus impulsos. La fotografía en blanco y negro, el montaje y la interpretación de Robert De Niro le dan una enorme intensidad. Es una película dura y poco complaciente, considerada una de las obras más importantes de Scorsese.

Mia, aspirante a actriz, y Sebastian, pianista de jazz, se conocen en Los Ángeles mientras ambos intentan abrirse camino profesionalmente. Su relación se desarrolla entre sueños, sacrificios y decisiones que poco a poco ponen a prueba su vida en común. Visualmente muy cuidada y con clara inspiración en los musicales clásicos, la película combina romanticismo y melancolía para hablar sobre el precio de perseguir una vocación. Destaca especialmente por su música, fotografía y un final que evita el desenlace romántico más convencional.